¡Del ábaco a robots que se reproducen!

No deja de sorprendernos la tecnología, un día estamos recibiendo llamadas desde un teléfono fijo y al siguiente revisamos nuestros mensajes a través de un reloj inteligente. El progreso no se detiene, pero de vez en cuando es bueno voltear para recordar aquellos tiempos. 

¿Recuerdas aquellos tiempos en que para ir al cine tenías que primero comprar el periódico para ver las funciones del día? Hoy en día es tan fácil como navegar en internet o revisar una app en nuestro teléfono inteligente. Sin embargo, las computadoras, teléfonos, microchips y conexiones inalámbricas no siempre han existido; ni siquiera tienen más de 100 años. 

Quizá uno de los instrumentos de cálculo más icónicos de la historia es el ábaco. Aquella tabla de madera con distintas piedras de colores permitía realizar operaciones matemáticas sencillas, pero facilitaba exponencialmente la vida diaria de las personas. Aun así, este instrumento fue inventado hace tan solo 2500 años, una “pelusa” al lado de los 300.000 que tiene la especie humana. 

Pero no menospreciemos al ábaco, gracias a él la humanidad logró grandes avances durante muchos siglos. Prácticamente era un instrumento estándar en Europa hasta el siglo XVIII, e, incluso, sigue siendo utilizado hoy en día. Es considerado uno de los pioneros en la historia de la tecnología humana porque permitió desarrollar el cálculo y las operaciones matemáticas, fundamento básico de cualquier sistema operativo moderno. Por supuesto, ningún desarrollador de software utiliza un ábaco para crear programas (o por lo menos no Gálac), pero sin duda alguna permitió el paso hacia sistemas de cálculo más complejos que, eventualmente, llegaron a convertirse en las computadoras modernas. 

Hoy en día, gracias a las maravillas de las matemáticas y la tecnología, ya se puede hablar, incluso, de supercomputadoras con inteligencia artificial, capaces de crear cosas por si solas, como es el caso de los “xenobots”, los primeros “robots vivientes”.  

Los xenobots son capaces de reproducirse por sí solos y son completamente diseñados por una computadora. Estas células son consideradas mitad animal y mitad máquina, que incluso son capaces de moverse por sí solas 

Tienen un sinfín de posibilidades, y es que, además, son capaces de auto repararse en caso de que sufran un daño. Se plantea que estos robots puedan ser utilizados para trabajos como: limpiar arterias, acabar con los micro plásticos en el océano, etc. Quien sabe, capaz mañana comencemos a ver a los primeros humanos-máquina, casi como si fuera sacado de una novela de Isaac Asimov.

 

Con información de: NZ Herald. 

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